Enfermedades más frecuentes del Shar Pei y cómo prevenirlas
El Shar Pei es una raza que enamora a primera vista, pero que esconde una carga genética importante. Conocer sus enfermedades más frecuentes antes de tener uno, o en cuanto lo tienes, puede ahorrarte mucho sufrimiento a él y mucho dinero a ti. Esta es la guía de salud más completa del Shar Pei en español.
¿Por qué el Shar Pei tiene más problemas de salud que otras razas?
La respuesta está en su genética. El Shar Pei fue seleccionado durante siglos por sus pliegues cutáneos y su piel laxa, características que llevan asociadas una serie de complicaciones de salud que no se pueden separar de la morfología de la raza. A esto se suma que durante su recuperación en los años 70 y 80 la base genética era muy reducida, lo que aumentó la prevalencia de enfermedades hereditarias.
Esto no significa que todos los Shar Pei estén enfermos. Significa que como propietario debes estar más atento que con otras razas y hacer un seguimiento veterinario preventivo más regular.
Fiebre del Shar Pei (FSF): la enfermedad más característica de la raza
La fiebre del Shar Pei, conocida médicamente como Familial Shar Pei Fever o FSF, es la enfermedad más exclusiva y más temida de esta raza. Se manifiesta con episodios recurrentes de fiebre alta, generalmente entre 39,5 y 41 grados, acompañados de inflamación de los corvejones y malestar general.

Síntomas de la fiebre del Shar Pei
Episodios de fiebre de aparición súbita que duran entre 24 y 36 horas. Inflamación visible de uno o ambos corvejones. El perro aparece decaído, sin ganas de comer ni moverse. Los episodios pueden repetirse cada pocas semanas o cada varios meses.
Por qué es importante tratarla a tiempo
Si la FSF no se trata adecuadamente puede derivar en amiloidosis renal, una acumulación de proteína amiloide en los riñones que provoca insuficiencia renal crónica. Es la principal causa de muerte prematura en la raza. Con tratamiento correcto y seguimiento veterinario la mayoría de los Shar Pei con FSF llevan una vida normal.
Consulta nuestra guía completa sobre la fiebre del Shar Pei para conocer el protocolo de tratamiento detallado.
Entropión: el problema ocular más común
El entropión es una malformación del párpado en la que el borde se dobla hacia dentro, haciendo que las pestañas rocen continuamente la córnea. Es extremadamente frecuente en el Shar Pei debido a la abundancia de pliegues alrededor de los ojos, especialmente en cachorros.
Síntomas del entropión en el Shar Pei
Lagrimeo excesivo y constante. El perro se frota los ojos con las patas o contra superficies. Enrojecimiento e irritación ocular visible. En casos avanzados aparecen úlceras corneales que pueden comprometer la visión.
Tratamiento del entropión
El tratamiento definitivo es quirúrgico. La operación consiste en extirpar una pequeña porción de piel del párpado para corregir su posición. En cachorros muy jóvenes se suele aplicar una solución temporal con puntos de sujeción hasta que el perro alcanza el tamaño adulto y se puede operar definitivamente. El coste de la operación en España oscila entre 300 y 800 euros por ojo.
Dermatitis de pliegues: la consecuencia de no limpiar bien
Los pliegues cutáneos del Shar Pei son un entorno cálido y húmedo ideal para la proliferación de bacterias y hongos. Si no se mantiene una rutina de limpieza regular, la dermatitis de pliegues es prácticamente inevitable.
Síntomas de la dermatitis de pliegues

Enrojecimiento e irritación en las zonas de pliegue. Olor intenso y desagradable procedente de los pliegues. El perro se rasca o se frota continuamente las zonas afectadas. En casos avanzados aparecen costras, pus o pérdida de pelo localizada.
Prevención y tratamiento
La prevención es sencilla y consiste en limpiar los pliegues al menos una vez a la semana con toallitas enzimáticas específicas o un limpiador dermatológico, asegurándose de secar bien la zona después. Cuando la infección ya está instaurada el veterinario prescribirá antibióticos tópicos u orales según la gravedad.
Consulta nuestra guía sobre cómo limpiar los pliegues del Shar Pei paso a paso para aprender la técnica correcta.
Amiloidosis renal: la complicación más grave

La amiloidosis renal es la acumulación de proteína amiloide en los riñones como consecuencia de episodios inflamatorios repetidos, habitualmente relacionados con la FSF no tratada. Es la enfermedad más grave del Shar Pei y una de las principales causas de muerte prematura en la raza.
Síntomas de la amiloidosis renal
Aumento anormal de la ingesta de agua y la orina. Pérdida de peso progresiva sin causa aparente. Vómitos frecuentes y letargo general. Estos síntomas suelen aparecer cuando el daño renal ya es significativo, de ahí la importancia del seguimiento preventivo.
Cómo reducir el riesgo
El control y tratamiento temprano de la FSF es la medida preventiva más importante. Analíticas de sangre y orina anuales a partir de los 4-5 años para detectar alteraciones renales precoces. Una alimentación de calidad con niveles adecuados de proteína también ayuda a reducir la carga sobre los riñones.
Alergias alimentarias y cutáneas
El Shar Pei tiene una predisposición genética a las alergias tanto alimentarias como ambientales superior a la media de otras razas. Las alergias alimentarias se manifiestan principalmente en la piel con picores, enrojecimiento y pérdida de pelo, y pueden confundirse fácilmente con dermatitis de pliegues o infecciones secundarias.
Cómo identificar una alergia alimentaria
Los síntomas suelen aparecer o empeorar después de un cambio de pienso. Las zonas más afectadas son las patas, la zona perianal, el abdomen y los pliegues. El prurito es constante, no estacional. La mejora con un pienso hipoalergénico en 6-8 semanas confirma el diagnóstico.
Tratamiento
El cambio a un pienso de fuente proteica única o hipoalergénico es el primer paso. En casos moderados o severos el veterinario puede prescribir antihistamínicos, corticoides o inmunoterapia. La suplementación con omega-3 ayuda a reducir la inflamación cutánea de base.
Hipotiroidismo en el Shar Pei
El hipotiroidismo es más frecuente en el Shar Pei que en la media de razas caninas. Consiste en una producción insuficiente de hormona tiroidea y afecta al metabolismo, la piel y el estado general del perro.
Síntomas del hipotiroidismo
Aumento de peso sin cambios en la alimentación. Pelaje apagado, seco y con pérdida de pelo simétrica en flancos y lomo. Intolerancia al frío. Letargo y menor actividad general. El diagnóstico se confirma con una analítica de sangre específica.
Tratamiento
El hipotiroidismo canino se trata con levotiroxina oral de por vida. Es un tratamiento económico y muy efectivo que permite al perro llevar una vida completamente normal una vez estabilizado.
Displasia de cadera y problemas articulares
Aunque no es tan prevalente como en razas grandes, el Shar Pei puede presentar displasia de cadera, especialmente en líneas con selección deficiente. Los problemas articulares se hacen más evidentes a partir de los 5-6 años y pueden agravarse con el sobrepeso.
Prevención desde joven
Mantener el peso correcto durante toda la vida del perro es la medida preventiva más efectiva. La suplementación con glucosamina y condroitina a partir de los 5 años ayuda a mantener la salud articular. El ejercicio moderado y regular es preferible al ejercicio intenso y esporádico.
Otitis crónica
La forma de las orejas del Shar Pei, pequeñas y muy pegadas a la cabeza, dificulta la ventilación del canal auditivo y favorece la acumulación de humedad y cera. Esto convierte la otitis en una de las afecciones más recurrentes de la raza.
Prevención
Revisión semanal de las orejas durante la rutina de limpieza habitual. Limpieza mensual con un limpiador auricular específico. Secado cuidadoso tras el baño. Ante cualquier signo de molestia, cabeceo persistente u olor anormal consultar al veterinario antes de aplicar ningún producto.
Calendario de revisiones veterinarias recomendado para el Shar Pei
Cachorro hasta 12 meses: visita veterinaria cada 3-4 semanas hasta completar el calendario vacunal. Entre 1 y 4 años: revisión anual con analítica básica de sangre y orina. A partir de los 5 años: revisión semestral con analítica completa incluyendo función renal y tiroidea. Cualquier episodio de fiebre o inflamación de corvejones: visita veterinaria urgente en las primeras 24 horas.
